miércoles, 18 de abril de 2018

LAS MESAS DE LUZ: UNA NUEVA ALTERNATIVA DE APRENDIZAJE


Con esta nueva entrada os queremos proponer una forma alternativa para el aprendizaje. Desde hace algún tiempo se están utilizando las denominadas “mesas de luz” tanto desde el ámbito escolar como en el ámbito terapéutico. Su utilidad no se limita únicamente a personas con necesidades educativas especiales, sino también a cualquier tipo de población en edad escolar.

Las mesas de luz consisten en una tabla iluminada que, combinada con diferentes materiales translúcidos, ofrece multitud de posibilidades de aprendizaje para los niños y niñas. Por medio de luces y sombras las mesas de luz otorgan un ambiente rico que favorece situaciones de experimentación con los materiales, así resulta un aprendizaje mucho más  motivador y alternativo al método tradicional, ya que los niños y niñas están aprendiendo de una forma inconsciente.

¿Cuáles son los beneficios de las mesas de luz?

Desde el ámbito escolar y psicopedagógico podemos utilizarlas para actividades de observación y atención, psicomotricidad fina, estimulación del lenguaje y refuerzo de contenidos curriculares como la lectoescritura, lenguaje, matemáticas, música, y ciencias. De hecho, estas mesas suelen considerarse un recurso estupendo para posibles diagnósticos de Trastorno del Espectro Autista y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

       1. Observación y atención.


Por medio del empleo de contrastes de luces y sombras y con materiales translúcidos como las paletas de colores, los discos magnéticos o bloques de silicona, podemos realizar actividades de atención como buscar objetos, discriminar formas e incluso ejercicios de asociación por colores y seriaciones lógicas de objetos, entre multitud de opciones.

       2. Estimulación de la comunicación, la expresión y el lenguaje

Las mesas de luz suponen una herramienta útil para favorecer el desarrollo de su lenguaje, ya que a través del juego y experimentación pueden ir ampliando su vocabulario y capacidad expresiva. Por ejemplo, mediante la superposición de láminas de personajes desarrollan la invención de historias, lectura de cuentos, aprendizaje de vocabulario básico, aprenden las emociones básicas contemplando expresiones faciales en láminas transparentes,…








         3. Aprendizaje académico.

Las mesas de luz son muy útiles para el aprendizaje de contenidos curriculares en todos los niveles, siendo más utilizados en las escuelas en edades tempranas. Se pueden emplear para la enseñanza de las vocales y el alfabeto, diseñar actividades divertidas y visuales de iniciación a la lectura, conceptos numéricos y cálculo, ciencias naturales mediante la experimentación con objetos materiales como hojas, radiografías… 
Por ejemplo, con letras de silicona se pueden realizar juegos de sonidos, formación de palabras, ordenar alfabéticamente palabras... Al igual que las letras también podemos utilizar números de silicona que sirven para reforzar el conteo numérico, discriminación de dígitos, trazo de la grafía de los números e incluso el refuerzo de las tablas de multiplicar en cursos más avanzados.
Otro material que podemos emplear es la utilización de discos de colores translúcidos, con los que se pueden hacer dibujos, escribir letras,…

  

Uso de los discos de colores para formar palabras.


        4. Psicomotricidad fina y estimulación táctil

Para el desarrollo de la motricidad fina se pueden emplear materiales como los bloques de silicona o también la arena kinética que, sobre la superficie de luz, da a lugar a la potenciación de la conciencia táctil, la integración bilateral, el trazado de letras y el juego simbólico, entre otras.

 







En definitiva,  las mesas de luz resultan una excelente fuente de información multisensorial donde la vía visual y la experimentación destacan fundamentalmente. 


Autora: Raquel Córdoba Abellán

Terapeuta del CRAE de APSA en Alicante

miércoles, 11 de abril de 2018

OBESIDAD INFANTIL




A día de hoy los valores de obesidad infantil en España alcanzan unos valores exageradamente altos. En concreto, en la población infantil y adolescentes el porcentaje de sobrepeso es del 25% y el de obesidad alcanza ya el 15%. Es decir, “de cada 10 sujetos de edades comprendidas entre los 2 y 17 años, 2 tienen sobrepeso y 1 obesidad”.
Es bien conocida la relación entre las enfermedades derivadas de la obesidad y las cifras de mortalidad que esta generaba solo en personas más adultas.
Cuando hablamos de estas edades la cosa se agrava ya que ponemos en riesgo de diabetes, enfermedades renales, etc. al organismo a una edad mucho más temprana.
Pero ahora la pregunta es, ¿Cómo podemos evitar que nuestros hijos y nuestras hijas engorden tanto? La respuesta es sencilla, come sano y haz ejercicio. Expliquemos un poco esto.
Con respecto a lo de comer sano, uno de los principales problemas lo tenemos en la bollería industrial, incluidas las galletas tipo maría. Estamos oyendo estos días los problemas que origina el aceite de palma,  pues sí, la bollería, como casi el 99% de los productos ultraprocesados lleva esta grasa. Pero además son fuentes elevadísimas de azúcar, almidones y otros compuestos que no se puede decir que sean muy sanos para las personas, y menos aún para las niñas y los niños. Por todo ello, no son un producto recomendable para introducir en la alimentación de nuestros hijos y nuestras hijas.
Muchas veces cuando vienen a consulta los padres y madres me preguntan, y qué le doy de merendar si no puede tomarse algún bollo o cereales. Yo siempre les contesto lo mismo, un bocadillo (con pan casero de la panadería) con jamón, atún, pavo, etc. y algo de fruta o un vaso de leche (sin Colacao) con un trocito de bizcocho casero que hayamos hecho en casa…las opciones son miles y no es necesario recurrir a los ultraprocesados.
Además de eliminar estos alimentos superfluos es importante que modifiquemos los hábitos de alimentación en casa. Si en casa no nos ven comer fruta, tampoco van a querer, si de forma habitual no comemos verduras, tampoco van a querer. Pero no vale chantajear: “¿ves cómo me como la manzana? Pues tú también”…. no son tontos. Lo que tenemos que hacer es ir cambiando nuestros propios hábitos. Muchas veces por prisa y falta de tiempo, solemos recurrir a cualquier comida rápida, pero como explico siempre, se puede cocinar poco y rápido haciendo platos sanos y caseros. Podemos preparar en 5 minutos una cena saludable y apta para toda la familia.
En cuanto al ejercicio también es importantes que se eduque en hábitos sanos. Hoy en día con las nuevas tecnologías, no salen a la calle a jugar, a correr y divertirse con una simple comba o un balón. Es más fácil, sobre todo para los padres y las madres, que los niños y niñas se sienten con la Tablet, o delante de la consola y estar entretenidos para que no molesten. Pues en este caso mi recomendación es que la familia juegue junta, que cojamos un ratito para desconectar y animándonos a jugar fuera, aparte de hacer ejercicio, crearemos un vínculo.
Para terminar solo comentaros que si tenéis más dudas sobre la alimentación de los peques, no busquéis a la ligera en internet, preguntar a profesionales especialistas sobre ello. Hay nutricionistas, pediatras, … que os explicarán lo que necesitéis y os facilitarán información fiable, con evidencia científica y veraz sobre la alimentación infantil.

Bibliografía:
Se me hace Bola, Julio Basulto.
Creciendo Juntos, Carlos González

Autora:
 INICIA SARABIA PSICOLOGÍA.
María Guillén Asensio.
Nutricionista.
www.iniciasarabia.es